martes, 20 de mayo de 2008
Información. COLOMBIA
lunes, 17 de marzo de 2008
Notas de Colombia
Vaya con la falla!..no hubo suerte
¿Qué dice José Antonio del Moral?
6ª de Fallas en Valencia. José Tomás, o la pantomima tratada como acontecimient
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La reaparición del torero de Galapagar en Valencia fue la menos seria y la más pobre de las que, por ahora, va sumando muy poco a poco en plazas de primera categoría. Y terminó en medio de la desolación y el desencanto de gran parte de sus partidarios pese a la solitaria oreja que cortó de su facilísimo primer toro. Un regalo que ni por lo más remoto le hubieran dado a cualquier otra figura. Con la plaza aparentemente llena de un público en su mayoría incondicional y enfervorizado, mató los dos toros con menos trapío de la por todo mínima, blandorra y bobalicona corrida de su ganadería predilecta – Núñez del Cuvillo – estando muy por bajo del que hizo de segundo en una desigual y premiosa faena, y rozó el ridículo con el quinto intentando que la gente se asustara en su encimista final ante un moribundo e inofensivo animal que salió al ruedo como si ya hubiera sido picado y que apenas podía moverse en plena "heroicidad". De cualquier modo y a pesar de eternizarse hasta escuchar dos avisos – deberían haberle enviado tres y el toro al corral -, si un puntillero no hubiera levantado al toro por dos veces, Tomás podría haber cortado otro regalito y hasta haber salido a hombros. Menos mal. En el papel de meros comparsas, aunque favorecidos por el ambiente triunfalista que dominó la tarde, actuaron un decadente aunque formalmente fiel a su concepto hierático del toreo, Vicente Barrera, que anduvo muy soso con el también sosísimo animal que mató en primer lugar y cortó otra inmerecida oreja tras tardar demasiado tiempo en ligar un par de tandas después de recetar infinidad de inconexos unipases, salvo una buena ronda de naturales a pies juntos, frente a un feble y dócil animal que mató de infamante bajonazo, enfadándose el propio diestro con el palco por no concederle la segunda que demandaron sus paisanos, mientras el casi desconocido y también local, Tomás Sánchez, que se marcó una vuelta al ruedo por su cuenta en el tercer toro, dio un recital de vulgaridad y de incompetencia profesional.
Valencia. Coso de la calle Xátiva. 13 de marzo de 2008. Sexta de feria. Tarde medio nublada y progresivamente fresca con lleno aparente porque las escaleras de acceso a los tendidos y a las gradas permanecieron limpias y no tapadas por los que disponen de pases de servicio, como cada vez que verdaderamente se agotan todas las entradas. La reventa, pues, salió trasquilada. Siete toros de Núñez del Cuvillo incluido el sobrero que reemplazó al primero, devuelto otra vez tardíamente – en pleno tercio de banderillas – por su manifiesta invalidez. Una corrida de plaza de segunda muy justita de trapío – los dos más serios fueron el devuelto y el que hizo de cuarto – y prendidos con alfileres en cuanto a fuerza se refiere además de nobles en distintos grados de durabilidad. Por más entero y completo, sobresalió el segundo que fue facilísimo para el torero. Y por más apagado nada más salir alegre y, de seguido, parado, el quinto. Vicente Barrera (amapola y oro): Pinchazo y estocada contraria, aviso y palmas con saludo. Bajonazo saliendo perseguido y de inmediatos efectos, aviso, oreja e injustificable petición de otra. José Tomás (rosa y oro): Pinchazo y estocada casi entera desprendida, aviso y oreja. Estocada trasera, dos avisos retardados y ovación que el torero tuvo la desfachatez de recibir desde los medios. Tomás Sánchez (caña y oro con remates negros): Estocada caída trasera, vuelta por su cuenta. Estocada trasera, palmas y desbandada general. Valentín Lagar destacó pareando al cuarto toro. Mariano Rajoy fue muy aplaudido aunque también pitado por una minoría cuando ocupó una barrera de sombra junto a la Alcaldesa de valencia y al presidente de la Generalidad, como también al recibir el brindis que le hizo Tomás Sánchez del último toro.
Aunque uno ya está curado de espantos en esta reaparición a cuenta gotas de José Tomás, la de ayer en la plaza de Valencia superó todo lo superable en plazas de primera categoría. Una verdadera apoteosis del tomasismo a ultranza dispuesto a que su torero triunfara como fuera y como fuese cual el mismísimo Zapatero en sus respectivas imposiciones políticas con el beneplácito de sus millones de votantes - la famosa tomatosis ya ha entrado en estado de franca e irrecuperable putrefacción -, aunque a medida que fue avanzando la jornada, muchos de los que llegaron ex profeso para no perder el suceso, fueron perdiendo entusiasmo y el gas acumulado ante los innumerables despropósitos, simulaciones y hasta ridiculeces que el propio Tomás se encargó de ofrecernos sin el más mínimo sentido del pudor. Empezando por la corrida que no fue de recibo en una plaza y en una feria con la importancia y trascendencia de las Fallas, y terminando por la actuación del madrileño que, como en tantos sitios antes, ya no se parece ni torea como lo hizo en sus mejores e inolvidables años. Ni por casualidad.
Así pues, una vez más el público tomasiano estuvo muy por encima de su torero predilecto y en esta ocasión hasta grados inimaginables. Y es que el comportamiento cuasi religioso por no decir idólatra con José Tomás, crece y crece a medida que los medios van aumentando y exagerando sus elogios mediante la bola propagandística más insensata y desproporcionada que uno haya visto jamás. Ni El Cordobés gozó del mismo ambiente porque al menos parte de la crítica – la más competente e independiente de entonces - no colaboró. Pero es que con este colabora. ¡Vaya que colabora, y de qué modo¡.
Por la mañana, sin ir más lejos, me desayuné leyendo en el diario Levante lo que en sus páginas taurinas decía un querido amigo y compañero de esta tierra sobre el de Galapagar: "El torero más belmontista de los últimos tiempos es José Tomás". Belmontista, ¿de qué?. Hay que cortar, hay que terminar de una vez con estas comparaciones que no tienen nada que ver con los hechos ni con la realidad. Miren ustedes: Juan Belmonte, en sus siete primeras temporadas como matador de toros, mató 72 de Miura, 59 de Pablo Romero y 58 del encaste Saltillo-Santacoloma dando la cara en todas las plazas de España. ¿Qué tiene que ver entonces la trayectoria profesional de Juan Belmonte con la de José Tomás?. ¡Basta ya de mentiras y de estupideces¡. ¡Basta ya de engañar al público que paga muy caro su ilusión por ver lo que casi nunca pasa y, además, intenta que pase poniendo bastante más ganas y entusiasmo que el torero que, por lo que leen o escuchan, suponen es el mejor de todos los tiempos. Torero que, a este paso, va a terminar arrastrando su otrora bien ganada fama por el albañal. Y no es que vaya a terminar así. Es que ya la está arrastrando para vergüenza suya y de cuantos colaboran en el desafuero.
Lo de esta segunda etapa de José Tomás, y lo de sus exageradas y a todas luces injustas circunstancias está empezando a pasar de castaño oscuro. Lo de ayer, en Valencia, tomó carta de naturaleza como bien se podrá contemplar si alguien sube a Internet un vídeo con las imágenes de sus dos actuaciones aunque dudo que nadie sea capaz de limpiar la cantidad de enganchones, tropiezos, carreras e imprecisiones varias que tanto con el capote como con la muleta exhibió el de Galapagar sin el más mínimo rubor. Todo lo contrario, solemnemente encantado de haberse conocido en el convencimiento de que a él le vale todo. Lo bueno, lo malo, lo malísimo y hasta lo fatal. ¿Y por qué cambiar?, se reirá, encima, con los bolsillos llenos de millones de euros.
Se le ovacionó enfervorizadamente aún sin torear. Le ovacionaron con la misma fuerza y pasión los pases templados que los enganchados. Lo mismo lo feo que lo bonito. Y lo horrible que lo precioso, como el trincherazo que pegó al tiempo que un espontáneo intentaba llegar al ruedo sin conseguirlo en plena faena al segundo toro. A la gente le dio igual que se paseara inane como que torera ora templado, ora veloz. Que aguantara como que se quitara. Que se quedara quieto como que corriera cual corrió delante del toro cuando hizo hilo con el torero porque no le había llevado sometido ni toreado. Y todo eso con un toro ideal. ¿Qué pasará el día que le salga un barrabás?. Nada porque ya se encargará él de que no le salga ninguno.
Se aplaudió a rabiar hasta cuando sus toros perdieron el equilibrio y se derrumbaron en la arena. Y aún con más pasión cuando tuvieron que levantárselos para que pudiera seguir en su propósito. Se pidió a la música que dejara de torear como si estuviéramos en una misa de trapenses, y la banda solo paró cuando el torero fue desarmado. Encantó verle de acá para allá y de allá para acá con un toro al que debería haberle cuajado como en sus mejores tiempos. Con un faenón macizo, ligado en un solo terreno y siempre templado. Pero no. Tomás se perdió en un mar de cosas sin el más mínimo orden ni concierto. Tan pronto bien como mal. De repente acertado como enseguida equivocado. Pausas y más pausas. Paseos y más paseos. ¿Es que a esto se le puede llamar faena de muleta?. ¿Es que esto fue digno de premiar? Pues se premió.
Pero es que con el quinto aún fue peor. Porque el toro, el torillo, enseguida de salir alegre sin el más mínimo resuello tras pegarse un volantín y muy parado al final. Horribles latigazos sus gaoneras y más horribles las arrugadas revoleras en el remate del quite entre la algarabía popular. "¿Habéis visto?. ¡Qué tío¡". Gran ovación al picador por no picar y otra no menor a dos de sus banedrilleros tras paear vulgarmente. Y una vez contagiado y repartido el entusiasmo para con toda su gente, deslavazamiento total en los aislados pases del inicio de la segunda "cosa" de Tomás con la muleta. Demasiados tiempos muertos consecutivos. Unos detrás de otros y sin saber qué hacer. Vueltas y revueltas lentamente recetadas alrededor del moribundo bicho. Y cuando se paró por completo, cuando ya no había modo de que medio se moviera, un intento de escenificar la impostada "heroicidad". Metido entre los ya inmóviles e inofensivos pitoncitos, una larga ración de falso encimismo haciendo el péndulo en tres capítulos sin que el toro medio pasase más allá de un tercio o un cuarto de viaje entre telonazo y telonazo, hasta que remató con un por fin identificable de pecho para, finalmente, mirar desafiante a los tendidos que, otra vez rendidos, se levantaron ante este Aquiles de pegamento y de hojalata.
Mucha gente siguió gritando como loca, aunque, ciertamente, no pocos empezaron a callar, a dudar, a rechiflar incluso – "¡malditos¡", "¡traidores¡", se escuchó decir -, hasta desertar. E, inevitablemente, la atmósfera de la plaza se enrareció hasta hacerse más y más patente la desazón a cada minuto, mientras aquello se acababa, se acababa y terminaba sin posible remedio. Ya echada la noche, los débiles focos hicieron tinieblas y todo se tiñó de desencanto. ¡Señores¡, ¡qué vergüenza¡, ¡qué mentira¡, ¡qué escándalo más grande¡, ¡qué barbaridad¡. Lo de ayer en Valencia, más que nunca, fue como una pantomima tratada como si fuera un gran acontecimiento. ¿Y esta mierda es, según algunos, la salvación de la Fiesta?
Me niego a seguir escribiendo una sola palabra más sobre lo que pasó ayer en esta histórica plaza. Como me niego a escribir más de lo poco que ya he dicho en la ficha sobre Vicente Barrera y el pobre Tomás Sánchez. Bastante tuvieron con hacer de comparsas, supongo que mal pagados para compensar el atraco de la estrella en tamaña engañifa que no debería repetirse aquí ni en ninguna otra plaza. Nunca más.
Importante triunfo del Toro
Especial / Medellin
lunes, 3 de marzo de 2008
Nada de maestros solo peseteros
Plaza Portátil
Este año con
Esta similar situación de falta de profesionalismo en el ruedo ya se había presentado en San Cristóbal con El Cordobés, Javier Conde, César Rincón y otros que han mandado a sus supuestos picadores a mermar los toros en la vara para aliviarse y llevarse el dinero se repitió lamentablemente en la ciudad de Mérida en
Esta lamentable circunstancia que ocurrió en San Cristóbal y Mérida son parte de una cadena que viene ocurriendo y que no ha tenido un freno debido a la necesidad de contratar algunos nombres que permitan la rentabilidad de la feria, antes que mirar la seriedad en el ruedo, en contra de la voluntad de la empresa y la vista gorda de algunos seudo aficionados que aplauden cualquier gesto de un torero de estos.
Estos casos anteriormente planteados contrastan notablemente con las figuras del toreo como Enrique Ponce, César Jiménez, Miguel Ángel Perera, El Fandi, Leonardo Benítez y otros que tienen un sitial ya ganado como Uceda Leal, Rivera Ordóñez y de los que aspiran a meterse en los puestos cimeros como Rafael Orellana, Omar Villaseñor y Manuel Escribano, quienes a todas luces y ante el buen ojo critico de los aficionados ratificaron su compromiso con la afición que paga en taquilla por un buen espectáculo y no por una apresurada presentación de un diestro al que le preocupan más los dólares que entregarse a la afición.
Es por ello que en los últimos días y ante la buena aceptación que han tenido los festejos menores realizados en
Said Cárdenas
CNP / 13868
lunes, 25 de febrero de 2008
| !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!Hasta siempre maestro Rincón torero de toreros !!!!!!!!!!!! Bienvenido , ganadero |
| Por: Tendido7 |
| Fecha: 02/24/2008 |
Una salve rociera marcó el homenaje de la despedida de un torero histórico, Cesar Rincón, tras un cuarto de siglo de una épica que recoge la parte final del siglo 20 y lo que va del 21 y que lo encumbra a la categoría de magnífico.
Hasta último momento, en la suerte suprema al séptimo de regalo en la plaza de Santamaría que hervía de pasión en el mano a mano con Enrique Ponce , el bogotano fue generoso , macizo,torero, técnico , artista, inteligente, de largo trazo, desplegando un amplio repertorio de una tauromaquia plena de pureza , de ese toreo eterno que él glorificó.
No voy a olvidar esos cambios de mano, los forzados de pech,o a la hombrera contraria, como enganchaba al toro para traerlo sometido y las cacerinas para llevar al astado, y dejar ver al toro de largo en el caballo y luego la muleta adelante a 20 metros para lucir al toro. Qué maravilla.
El ganadero.
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Corrida bien presentada la de las Ventas con dos cinqueños , señores. Sin exceso de kilos, con movilidad y con las gamas y matices que debe tener un encierro que , insisto, no es una corrida clonada.
Nunca decayó el interés ni en el mansón, ni en el que tuvo genio, y mucho menos en el bravo , bravísimo tercero.
Por si faltara en su grandeza algún ingrediente lo puso el ganadero de Las Ventas. Dos toros indultados, el primero se puede discutir pero ese tercer toro "Plebeyo", indultado, bravo, noble, repetidor, fijo, noble. Sin discusión.Toro completo si los hubo en la temporada.
Se va Rincón en el momento dulce de una lujosa carrera de 25 años. Que bouquet más exquisito el de este torero que bebió en las mejores fuentes : Antoñete, Girón ( César también ); Manolo Martínez, Manzanares ( padre). Es ahora cuando está disfrutando y nos está haciendo disfrutar. Pero ha dicho que este es el puerto para apearse , que llegó el momento del reposo del guerrero, que cuidrá a su hijo, tendrá más tiempo para su esposa, padre, hermanos y los sobrinos que lo apapachan. Y a las dos ganaderías, a la colombiana y a la española. Diversión tendrá.Si no se fuera, digo. Si nos siguiera dando lecciones. Pero vestido de luces no será viable. Anoche se despojó del traje que honró. Por cierto el último fue un caldereta y oro, precioso.
Ponce.
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Cabeza , inteligencia, delicadeza y poderío.
Esa estética, sitio y distancia y el mimo de su primero y ese arrimón con el toro complicado que buscaba.
Indultó a su primero y la lidia del cuarto y sexto no deja dudas de que es un torero sabio. Nadie podrá pronunciar nada diferente a decirle gracias por la toreria, por como entiende a los toros, porque deshoja una técnica depurada donde el valor es sereno, medido, tranquiilo pero si hay que jugarse el tipo, ofrece la piel.
Está pensando si vendrá una vez más a Bogotá. Bienvenido será, señor.
Es un torero muy querido en la capiral y la afición le brindó su cariño y respeto y salió en hombros con Rincón su rival pero sin desdoro de lo primero, su amigo.
Abandonamos la plaza con las alforjas repletas de esperanza porque la temporada se cerró esplendidamente. Perfecto broche en esta plaza , joven y bella a sus 77 años.
Adiós maestro Rincón. Y un lo esperamos para la próxima, señor Ponce. Resultado. .............. Se cortaron 8 orejas. Rincón, 5. Ponce 3. Dos indultos. |
Toros
Se despide el “Popeye Torero” de Venezuela y se presentaran tres jóvenes toreros del Táchira | |
| Said Cárdenas /DLA Táchira | |
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| Hoy es el gran día para disfrutar una tarde en familia en sana diversión y con pasión por la fiesta más hermosa del mundo, la fiesta de los toros en la Monumental de Pueblo Nuevo con el "Popeye Torero y sus Enanitos Marineros" que se presentan en su tarde de despedida de Venezuela. Los integrantes de la cuadrilla del "Popeye Torero" tienen preparadas grandes sorpresas para el público, que incluyen premios y participación en el espectáculo junto a la estelar cuadrilla cómica que se estará presentado en las principales ferias de España y cuenta en sus integrantes cinco tachirenses que tienen cuatro años junto al Popeye. En la parte seria de la tarde están anunciados los novillos de la ganadería de San José de Bolívar para los jóvenes toreros Miguel Suárez, Manolo Dávila y Jesús Colombo. Miguel Suárez, es un tachirense estudiante del cuarto año de Medicina en la ciudad de San Juan de los Morros y alterna su vida estudiantil con la taurina de la cual tiene un gran arraigo, pues su padre, el médico, gran aficionado, empresario y mejor amigo Amenodoro Suárez a sabiendas de la pasión de sus hijos por los toros les brinda el apoyo que requieren para una carrera tan difícil. Miguel Suárez en su reciente presentación en la ciudad de Mérida en el Festival Taurino realizado en la Feria del Sol actuó con una vaca de la ganadería de Rancho Bravo propiedad de Carlos Arias y estuvo muy sereno y tranquilo con la capa y en la muleta mostró los destellos que trae en su alforja para deleitar a los aficionados del Táchira. El segundo alternante es Manolo Dávila, un joven del Táchira con mucha afición y alumno de la Escuela Taurina de San Cristóbal que bien dirige el maestro César Farazo. Manolo se ha preparado muy bien en el campo para este gran compromiso en la plaza Monumental donde espera tener material para demostrar sus condiciones como aspirante a novillero y que sabe de lo necesario para asumir este difícil rol en el mundo del toro. Cierra el cartel "El Niño Torero del Táchira", Jesús Enrique Colombo, que tiene a los aficionados pendientes de sus pasos en las principales plazas de San Cristóbal, porque ha demostrado ante la cara de las vaquillas sus cualidades de buen manejo con la capa y mejor muletero a la hora de estar a solas con los astados en los medios donde cautiva a grandes y chicos por sus condiciones de buen torero gracias a su dilación y entrega para ser torero. Con este extraordinario cartel quedan abiertas las puertas para los aficionados que tienen la oportunidad de despedir a el "Popeye Torero y sus Enanitos Marineros", al tiempo que participaran en el nacimiento y consolidación de la carrera taurina de tres jóvenes tachirenses. |