lunes, 14 de noviembre de 2011

Apoteosis en México

Arturo Saldívar cortó

cuatro orejas y un rabo

El joven diestro mexicano Arturo Saldívar, en tarde de consagración, cortó cuatro orejas y un rabo en la corrida inaugural de la temporada 2011-2012 en la Monumental Plaza México.

En festejó confirmó la alternativa su compatriota Diego Silveti que dejó un grato sabor de boca y el ídolo valenciano Enrique Ponce, que cortó una oreja y dio vuelta al ruedo en el adiós de su subalterno Antonio Tejero.

Con gran ambiente y una entrada de unas 35 mil personas, se lidiaron nueve toros de San Isidro, de diverso comportamiento y presencia. El segundo protestado por su poco trapío, al igual que sustituto. Hubo dos de regalo que se dejaron y al que saltó en noveno lugar fue premiado con arrastre lento.

Silveti, que confirmó la alternativa, miembro de la dinastía más larga en la torería mexicana, cayó de pie. Tiene carisma, figura, valor, buena clase. En el toro de la confirmación, primero de la tarde, dejó paisajes de muchísima calidad. Pinchó dos veces, estocada y descabello, para ser ovacionado.

Con el sexto, un toro brusco, sin estilo ni opciones, se mostró firme y torero, también pinchó dos veces. Trato de regalar un toro, pero no había ningún otro astado reseñado.

Ponce, un consentido del público, en el sustituto del segundo protestado, anduvo fácil sin tomársele nada en cuenta. Silencio. Con el cuarto, muy bien con el capote y una faena con el ritmo del valenciano, sobre todo en su primera etapa, Mató de media estocada y recibió una oreja.

No conforme regaló un séptimo y volvió a realizar una faena que alargó en su afán de darle gustó al público, mató de pinchazo y estocada, nutrida petición de oreja no concedida y vuelta al ruedo con Antonio Tejero, su peón al que brindó la muerte del toro. Un adiós sin duda emotivo.

Saldívar, estuvo cumbre, realizó tres diversas faenas que convencieron a la clientela por completo. Al tercero, manso, áspero y no fácil, no metió a la muleta y pudo haberle cortado las orejas, pero pinchó.

Al quinto que tampoco prometía ayudar mucho, también lo entendió a las mil maravillas hasta cuajarlo y matarlo de estocada para dos orejas. Regaló el octavo, el mejor del encierro y a este lo bordó.

Trasteo muy bien estructurado, con ritmo, con clase y sentimiento. Hubo tandas que enloquecieron al público y como colofón otra gran estocada. Dos orejas y el rabo, el ciento veinticinco otorgado en esta plaza y salió a hombros sin dejar ninguna duda del magnífico momento en que se encuentra y del mérito de sus triunfo en España.

Según Club Financiero Génova

España, México y Francia

vértices del toreo

Tres países de gran raigambre taurina como son España, México y Francia, han recibido hoy el homenaje del Club Financiero Génova de Madrid, por su compromiso de libertad para un espectáculo cuyo fundamento, más allá de la diversión, tiene un importante significado cultural y social.

La Comunidad de Madrid, impulsora de la tauromaquia como Bien de Interés Cultural; el grupo de parlamentarios del Partido Popular empeñados en atajar los problemas de la ley catalana contra los toros; y la apuesta del estado francés para salvaguardar el toreo como Patrimonio Cultural Inmaterial; han sido los vértices de los galardones entregados esta noche en la sede del citado Club.

Otros premiados han sido los toreros mexicanos que tuvieron una feliz y reivindicativa participación en la última feria taurina de San Isidro en Madrid, el Club Cocherito de Bilbao por su amplia y brillante agenda de actos en su centenario, y el ganadero Juan Pedro Domecq por el ejemplo de una vida dedicada al toro.

El acto fue introducido por el presidente del Club Financiero Génova, Juan Pablo Lázaro, que al aludir a la historia de la entidad, la enmarcó como "punto de encuentro para negocios, pero ahora también de amigos y familia", y dedicando un recuerdo a los toreros desaparecidos y otros heridos, este año, simbolizados en "Antoñete" y Juan José Padilla.

El presidente del jurado, Juan Iranzo, tuvo palabras de agradecimiento para el secretario del mismo, el editor Vidal Pérez, "sin cuyo concurso sería imposible esta apuesta por el toreo", así como para el matador de toros retirado y pintor, Sebastián Palomo Linares, "maestro de estas dos actividades, que ha cedido su obra para enriquecer este acto".

Por los premiados el primero en intervenir fue el director-gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Carlos Abella, que trasladó el ofrecimiento de la presidenta, Esperanza Aguirre, "de seguir luchando para que nuestra Fiesta pueda seguir celebrándose en libertad".

El embajador de Francia en España, Bruno Delaye, que en nombre del ministro de Cultura de su país, Fréderic Mitterrand, recogió el galardón como "Protagonista de la Fiesta Nacional", dijo sentirse "orgulloso por recibirlo de nuestros amigos y hermanos, los aficionados españoles, con quienes compartimos el amor y la pasión por la Fiesta", advirtiendo que "este es uno de los lazos más fuertes que une a los dos pueblos".

En representación de los parlamentarios españoles del grupo popular, el senador Javier Marqués, hizo hincapié en el compromiso de su partido con la Fiesta de los Toros, "por dos razones: por la libertad de creación artística y por la igualdad de los españoles ante la ley".

Por el Club Cocherito de Bilbao habló su anterior presidente, Leopoldo Sánchez Gil, para reafirmar los tres ejes sobre los que pivota la actividad de la entidad: "su bilbainismo, la defensa de la Fiesta y el compromiso de acercar el espectáculo a la juventud, explicándole que el toro es un animal privilegiado y que el torero es un héroe".

También el actual presidente del Club Cocherito, Enrique Villegas, dijo que "este trofeo pertenece a todos los socios, y estará en un lugar destacado de nuestras vitrinas y sobre todo de nuestros corazones".

Por la ausencia obligada de los toreros mexicanos que hacen campaña en su país -los matadores Ignacio Garibay, Joselito Adame y Arturo Saldívar, así como los novilleros Diego Silveti (éste, ya matador) y Sergio Flores- intervino en su representación el agregado cultural de la embajada del país azteca en España, Jaime del Arenal, que fue muy claro al decir que "el embate contra la cultura taurina española y mexicana está derrotado de antemano".

El último reconocimiento fue para el fallecido ganadero Juan Pedro Domecq, cuyo hijo del mismo nombre dijo de él que "fue singular, único, y sólo tuvo el toro como eje de su vida. Nos deja un legado vivo, y seguro que no va a quedar en vacío: es la Fiesta Nacional, que une, y es la representación de España".

Primera de la Feria de Lima

David Mora a hombros

y Fandiño una oreja

Los diestros españoles David Mora e Iván Fandiño cortaron hoy dos y una oreja, respectivamente, en la primera corrida de la Feria Taurina limeña del Señor de los Milagros.

En cuadrillas destacaron el picador César Caro y el banderillero Dennis Castillo. Fue pateado por el primer toro de la corrida el banderillero español Ricardo Garzón, pasando a la enfermaría, donde le diagnosticaron posible lesión de ligamentos de la rodilla derecha.

Presenció el espectáculo desde una barrera de sombra el ganadero español Álvaro Domecq Romero en compañía del ganadero peruano Roberto Puga.

La plaza registró algo más de tres cuartos de entrada.

Iván Fandiño cortó una oreja sin triunfar rotundamente. En su primero el vizcaíno estuvo por encima de las condiciones de su oponente, que fue tardo y gazapón en toreo de cercanías, aunque sin apreturas.

En el cuarto salió a por todas consiguiendo muletazos de mérito, aunque de uno en uno. Fue faena de menos a más aguantando las regulares embestidas del toro, que lo hacía a regañadientes. Antes de matar de certera estocada se adornó con bernadinas.

Fernando Roca Rey no tuvo suerte con su lote. Aunque estuvo dispuesto en el primero, al que banderilleó con lucimiento. Con la muleta el limeño estuvo voluntarioso ante el toro que gazapeaba, pero sin convencer a los aficionados, que silenció su labor.

En el otro, un buey sin las condiciones mínimas para triunfar y que se partió la mano, abrevió, estando el público injusto con el diestro nacional y volvió a silenciar su labor, después de fallar repetidamente con la espada y descabello.

David Mora tuvo una triunfal presentación en el coso de Lima. Cortó las dos orejas del primero de su lote, noble y de buen juego. El madrileño estuvo entregado por los dos pitones, dando las pausas, las distancias que el toro pedía y con conocimientos de los terrenos.

Lo llevó largo y templado, citando con la muleta adelantada en varias series con mucho mando y torería, que emocionaron a los tendidos. Fue prendido, sin consecuencias, antes de matar de estocada entera y le fue concedida las dos orejas solicitadas mayoritariamente por el público.

En el que cerró plaza, estuvo lucido con el capote. Y con la muleta realizó un toreo forzado ante un animal que se caía cuando le bajaba la mano, por lo que tuvo que dosificar los muletazos por los dos pitones, pero sin llegar a conectar con el tendido que guardó respetuoso silencio, después de matar con prontitud.

jueves, 20 de octubre de 2011

Plaza Portátil

La vida de los taurinos en cualquiera de sus estratos tiene un sin fin de anécdotas que llevará consigo a la tumba, son muchos los que aparecen por estos días con la partida de Bernardo Valencia. En el cotarro taurino , las reuniones de amigos convertidas en improvisadas pero leales "peñas" de tertulia sólo se habla de la capacidad del nacido en tierras carabobeñas.

Bernardo fue una figura en toda la dimensión de la palabra, zanjó una división entre él y los que no querían ser protagonistas en el toro, de España se vino con la mente puesta en conquistar su Venezuela, la colonizó feria a feria con la importancia de las mejores plazas del mundo. Para él era igual actuar en una Plaza Portátil que una Monumental, en el Nuevo Circo, o la Maestranza y eso lo hizo grande, Bernardo Valencia fue el primero que descubrió a los "enemigos del toro", esos que se enquistaron hoy día en puestos de empresarios, comisiones taurinas, aficionados mangones y asesores que llevaron a las fiesta brava en Venezuela a vivir sus últimos días como ocurre actualmente, porque será cuestión de uno o dos años que se recuerde la corrida de toros en el país como un espectáculo que generó recursos para pocos y alegría para muchos.

Era recio de carácter Bernardo a la hora de imponer su criterio ante los empresarios mediocres que acabaron con la fiesta brava. En Chivacoa estado Yaracuy, vi por primera vez el sello de su firmeza para imponer respeto por el traje de luces, con la plaza portátil hasta la bandera, en llenazo insuperable el seudo empresario apareció sin dinero, con maletín en mano intentó negociar la presencia del diestro en el ruedo y con la tenacidad de su temple le dijo que no iba a salir hasta que no le pagara su actuación, el empresario se burló de la afición y el gran torero venezolano impuso su decisión y no salió al ruedo.

Desde ese día hasta el final de su carrera se mantuvo firme en sus decisiones, aguantó y superó a todos su rivales en el ruedo, en su natal Valencia fue contratado por un empresario para el debut del Cordobés en esa plaza, el español como es costumbre de esos toreros irresponsables que acabaron con la fiesta en el mundo a costa de millones mal ganados, tal y como lo hace las mal llamadas figuras actualmente que visitan Venezuela y lo primero que exigen es novillos engordados, adelantados, ostensiblemente despuntados.

Ese Cordobés que traicionó a todos los que le ayudaron según relata el Pipo en su libro, Bernardo Valencia le hizo tragar su osadía de anunciar en el cartel "El Cordobés y dos más", eran tiempos de necesidad para el valenciano, tuvo que calarse el irrespeto en el papel con la complacencia del empresario, pero, en el ruedo puso tierra de por medio y salió triunfador esa tarde con el apoyo de los suyos, mientras los aduladores de oficio, costaleros de reconocida data económica tuvieron que doblegarse como es su costumbre ante el petardo del español, cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia actualmente.

Son muchos los recuerdos que sembró para los toreros venezolanos Bernardo Valencia, a muchos los enseño a invertir sus ganancias de una temporada, a nos morir sin un duro luego de ser castigados por las cornadas de los toros y las más duras, las que da la vida. De todo momento dejó una enseñanza, la más reciente la compartió con Jesús Enrique Colombo quien empieza a dar pasos agigantados en los ruedos.

En la pasada Feria Internacional de San Sebastián Bernardo compartió con sus amigos esa fuerza, ese ímpetu que lo llevó a ser la primera figura de Venezuela, relató Valencia como se ganó la vida de maletilla y como administró el triunfo cuando lo tuvo en sus manos, e inclusive contra un personaje negativo del toro le dio una muestra de su coraje cuando intentó desmeritar sus años como matador.

Hoy da su última vuelta al ruedo Bernardo en la Monumental de Valencia, la misma donde alternativo a su hijo Sánchez Valencia el día de su despedida y donde será recordado por siempre como el Torero de la Emoción, por eso en la partida de un grande, sólo con la música callada del toreo se entiende que algo se muere en el alma cuando un amigo se va. Paz a tu alma Bernardo.

saidmoanack@gmail.com

La leyenda de Bernardo Valencia

se mantendrá viva por siempre

Said Cárdenas

Imborrable es el recuerdo para los grandes aficionados del gesto taurino que marcó la vida de Bernardo Valencia en toda su carrera, cada conversación en el hotel previo a la corrida, cada foto en el patio de cuadrillas y cada instante en el callejón con esta figura esta marcada por un detalle especial.

A partir de este momento el torero valenciano será considerado como una leyenda del toreo, su legado taurino es reconocido por una afición seria, esa misma que lo apoyo cuando otro sector lo atacó, en sus inicios sufrió los embates de cronistas, periodistas y comentaristas taurinos que tenían vendida su alma y ocupación a toreros de España y de México, fue muchas veces desmeritado en el centro de Venezuela, enfiló su camino a los andes venezolanos, provincia donde encontró el cobijó de amigos.

Contra todos sus enemigos luchó Bernardo, les demostró a ley que era y siempre fue la gran figura de del país, quizás muchos no recuerden de la gran tarde de su vida donde se consagró como el mejor, de allí en adelante la vida taurina nacional se dividió en dos.

Fue con el toro King Kong de 540 kilos, esos que desprecian y exigen los españoles en las plazas de Venezuela que no los metan en sus corridas porque necesitan cuidarse para llevarse los miles de millones de dólares intactos.

Esos retos los asumía Bernardo, en cada uno de ellos, esa tarde en la Monumental de Pueblo Nuevo con un llenó hasta la bandera, con la sobreventa de entradas y el sobrecupo en los tendidos como era costumbre recibió con largas cambiadas al hilo de la tablas a su ejemplar, la plaza se caía de la emoción, el delirio creció cuando puso las banderillas sentado en una silla y en la faena de muleta ejecutó a pies juntos, con las zapatillas enterradas en la arena, la montera sobre ellas una tanda incontable de "procunazos" que voltearon la plaza y de allí en adelante se empezó a vivir el gran momento del "Torero de la Emoción".

Son gratos e inolvidables recuerdos, de allí en adelante se empezó a escribir la leyenda que se convierte en inmortal con la nefasta partida de una grande de la torería nacional, que es ejemplo de aquellos que se inician en este difícil arte del toro.

Su carrera

Bernardo partió a España a los 18 años para profundizar su formación taurina, gracias a un premio que compartió con Víctor Sandoval. Después de vivir en Madrid, Puerto Santa María, Jerez, Málaga y hasta en Francia y desempeñar duros trabajos por la precaria situación económica de su padre, regresó a Venezuela para debutar en el Nuevo Circo de Caracas.

Fueron más de 40 años de carrera, vivió en el exterior en varias oportunidades, en México durante 5 años tuvo residencia, nación en la que confirmó su alternativa en 1981 con Manolo Martínez .

"El Torero de la emoción" murió con la satisfacción de haber cumplido uno de sus sueños más preciados, haberle entregado como padre y torero la alternativa a su hijo, Sánchez Valencia, en la Plaza de Toros Monumental el 25 de marzo de 2007, teniendo como testigo a Mari Paz Vega. Otro de sus hijos, Cristian, se abre paso en las plazas españolas para seguir el camino de su padre.

Bernardo se retiró el 14 de noviembre de 2010 en La Monumental luego de cortar tres orejas en la tercera corrida de la Feria de Valencia, en honor a la Virgen del Socorro.

Torero

Bernardo Valencia fue bautizado por el decano periodista Raúl Albert como el "El torero de la emoción".

Su nombre

Yimmer Bernardo Trosel Estéves era su nombre, tomó su alternativa en Málaga el 3 de octubre de 1976, en Banalmádena y de la mano del polémico Miguel Mateo "Miguelín".

Su padre era conocido por el apodo de "El Quemao", por lo que desde pequeño le decían "El Quemaíto". Raúl Albert le sugirió cambiarlo por un seudónimo que lo acompañó hasta su muerte, Bernardo Valencia, un híbrido de su segundo nombre de pila y de su tierra.

jueves, 13 de octubre de 2011

Corrida de trámite ligera

en la octava de Zaragoza

La octava corrida de la feria del Pilar de Zaragoza (noreste de España) apenas fue un trámite que la terna cumplió con rapidez y de manera insustancial ante un encierro descastado de Alcurrucén.

Dos horas justas tardó la terna en "pasaportar" los seis toros de Alcurrucén, haciendo del festejo un ligero trámite ferial.

Quien más contribuyó a la brevedad fue el director de lidia, un Curro Díaz que apenas perdió más de cinco minutos muleta en mano con cada uno de los toros de su lote.

El que abrió plaza comenzó a escarbar y a frenarse en cuanto el torero de Linares se dobló con él de inicio, mientras que el cuarto volvió grupas a las primeras de cambio para irse a trote ligero camino de las tablas. Ante tal panorama, Díaz renunció de plano a buscar otras alternativas.

También Juan Bautista ayudó a la ligereza del trámite, y no porque no empleara tiempo con su lote, que lo empleó, sino por la rapidez con que toreó a ambos: uno que no terminó de romper, ni tuvo quien le llevara a hacerlo, y otro, este sí, que tuvo duración y nobleza en el último tercio.

A ese quinto, un bonito castaño lucero, el francés le hizo una faena superficial y acelerada, sin compromiso ni asiento, de pases bruscos y cortados, que, si se jaleó en el tendido, se olvidó pronto, apenas el matador cogió el descabello para rematarla.

El otro toro con posibilidades de la corrida le cupo en suerte a Leandro, que ya le hizo un templado quite a la verónica después de que el de Alcurrucén derribara aparatosamente al caballo de picar y antes de que sus banderilleros se lucieran con los palos.

Galopó con clase el toro en los primeros tercios y se empleó por abajo en los compases iniciales de la faena, justo cuando mejor lo dejó ver Leandro, dejándole venir de largo en series cortas y de no demasiado temple.

Mediado el trasteo, sea por desajustes técnicos o por pérdida de fondo del toro, el trasteo empezó a decaer y Leandro se quedó sin premio porque, además, lo cerró de una estocada muy baja que restó cualquier mérito anterior.

Con el rajado sexto, aún con luz natural en el exterior del coso, el torero de Valladolid cumplió sin despeinarse con el último trámite de la tarde.

El festejo

Seis toros de Alcurrucén, de excelente presentación pero de juego descastado y a menos en general. Casi todos acabaron rajándose o parándose, salvo tercero y quinto, que ofrecieron posibilidades de lucimiento.

Curro Díaz: dos pinchazos y siete descabellos (silencio); y bajonazo (silencio).

Juan Bautista: estocada caída y trasera (silencio); y estocada y dos descabellos (ovación).

Leandro: bajonazo (vuelta al ruedo tras petición de oreja); y media estocada baja y cuatro descabellos (silencio).

Entre las cuadrillas destacaron Paco María, en un puyazo al segundo, y Miguel Martín y José Andrés Gonzalo, que saludaron tras banderillear al tercero.

La plaza se cubrió en la mitad de su aforo.

Benitez, "El Capea" y "El Payo"

cortan una oreja cada uno

El diestro español Pedro Gutiérrez Lorenzo "El Capea", el venezolano Leonardo Benítez y el mexicano Octavio García "El Payo", cortaron una oreja cada uno en la segunda corrida de feria en la plaza de Pachuca, en el central estado de Hidalgo, en corrida de concurso de ganaderías.

También actuaron los mexicano Uriel Moreno "El Zapata", Pablo Samperio, que resulto herido en una axila, Oliver Godoy y el español Oscar Sanz.

Con poco más de media entrada se lidiaron reses en su orden de San Mateo, Rancho Seco, el toro triunfador; Venadero, Cuatro Caminos, Huichapan, Torreón de Cañas y El Vergel.

Benítez, con firmeza, faena lucida, cortó una oreja.

"El Zapata", realizo una buena labor, pincho, vuelta.

"El Capea", en un momentos importante, una oreja.

Samperio, silencio con aviso y cornada en la axila derecha, herida de las llamadas limpias de dos trayectorias.

Sanz, silencio con aviso, tarde de poca fortuna.

"El Payo", con mucha entrega y torería, una oreja.

Godoy, sin suerte también silencio y dos avisos.

Angelino de Arriaga triunfador

El novillero mexicano Angelino de Arriaga, que cortó dos orejas en el cierre de la temporada chica en la Plaza México, se ha alzado como el absoluto triunfador del serial con un total de media docena de trofeos.

En este festejo, el décimo segundo del ciclo, alternó con su compatriota Luis Conrado y el colombiano Leandro de Andalucía, que han estado bien, pero los fallos con el acero les han impedido obtener apéndices.

Con la mejor entrada del serial, unas cinco mil personas, se lidiaron seis novillos de Barralva, que han cumplido bien, el mejor el primero con mucha clase, bueno el segundo que mereció el premio del arrastre lento y cumplieron tercero, cuarto, quinto y sexto, algunos con sosería.

Conrado, que ha avanzado mucho, tuvo destellos muy plausibles, pese al viento que soplaba. Falló con la espada, una estocada defectuosa y varios descabellos. Aviso con salida al tercio.

Igualmente voluntarioso, con buen valor y momentos toreros en el cuarto, en que empezó una lluvia ligera. Mató mal, otro aviso y saludos en el tercio.

Angelino de Arriaga, no sólo justificó la magnífica impresión que de él se tiene. Luce cuajado, seguro, con torería. Al segundo lo entendió a la perfección y le cuajo una faena muy interesante. Media estocada y descabello, para una oreja.

En el quinto se mostró sobrado e hizo cosas de indudable mérito. Mató de estocada para otra oreja que protestaron algunos despistados.

De Andalucía, igualmente reúne una gama de magníficas cualidades, tiene oficio, anda con firmeza. A su primero le hizo cosas interesante, pero lo mató de varios pinchazos y descabellos. silencio.

Y con el sexto, muy soso, una labor de mérito no entendida por algunos "eruditos" que no faltan. Mató de estocada, Palmas.