Plaza Portátil
Como un desplante a las ganaderías venezolanas y
especialmente las tachirenses puede tomarse la contratación de dos encierros
españoles para la celebración de los 50 años de la Feria Internacional
de San Sebastián 2014.
Mientras el país se desangra por la fuga de divisas, llámese
dólares, euros y cupos de Cadivi con un alza en el presunto mercado negro que
genera escasez para la compra de insumos necesarios para la fabricación de
medicinas, alimentos, manufactura y productos de urgente necesidad, fueron
aprobadas divisas para la compra de unos toros a precio oficial.
Está situación para los tachirenses que padecen
diariamente el duro crimen del desabastecimiento es una bofetada al hambre que
se vive en el Táchira, que no se sopese en una balanza el criterio de saciar
necesidades del empresariado de la región para satisfacer la demanda de
productos en el estado es una desconsideración contra un conglomerado que sufre
una brutal cornada moral al ver como se despilfarran los dólares a precio oficial
por la contratación de dos ganaderías españolas, la de Miura y Torrestrella.
Si bien la
Feria y la fiesta brava están en crisis con este beneficio
para la contratación de estos toros es una acción de desprecio contra los
ganaderos venezolanos que hacen de tripas corazón para no cerrar sus fincas y
sacrificar el ganado ante el elevado costo de atención que requieren para
mantenerlas.
El desprecio para la celebración de los 50 años de la Feria por las ganaderías de
Bellavista, Rancho Grande y El Prado que son divisas del Táchira para
presentarlas en San Cristóbal es similar a la contratación de toreros mediocres
como Enrique Ponce, el Fandi, Javier Conde, Padilla, Manuel Díaz Cordobés y
otro grupo de farsantes vestidos de luces que se presentaron en San Cristóbal total
desmerecedores del calificativo de matadores de toros.
Durante años los toreros españoles tienen sus
exigencias para venir a torear en San Cristóbal y su pueblerina Feria de San
Sebastián, esas mal llamadas figuras cuando son contratadas exigen toros
pequeños, que las astas estén “afeitadas”, que sean despuntadas para evitar
sustos en el ruedo.
Bajo ese falso concepto de interpretar el toreo
durante años los toreritos españoles se mofan de los tachirenses, se llevan
miles de millones de dólares que ahora son a precio oficial y ahora por si
fuera poco, cuando se debe apoyar a las ganaderías venezolanas se traen dos
corridas españolas que no benefician en nada a la fiesta más hermosa del mundo,
la de los toros.
Al igual que en el pasado cuando los empresarios
despreciaban a los toreros venezolanos ahora los ganaderos sufre el duro
castigo de un verduguillo que seguramente se convertirá en una plaga a nivel
nacional, que se plagará de toros españoles y colombianos por beneficios
económicos que desafortunadamente lesionan los intereses de un país que vive un
profunda crisis de devaluación y cierre de empresas, industrias y productores
que no logran tener ese gran privilegio de lograr dólares preferenciales para
no cerrar y clausurar su empresas. Por el momento es todo, motivos
extrasensoriales obligan la despedida, con el compromiso del pronto regreso.
Said Cárdenas
saidmoanack@gmail.com
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